Idus de Marzo

¿Importa realmente que les diga que este relato fue escuchado por mi padre cuando era chico, en un pueblo del oeste de Buenos Aires? ¿Importa si tuvo lugar en Montevideo de principios de siglo XX o en la Roma del Siglo I a.C?

¿Qué importa lo que es y lo que no?, si acaso esta historia fue referida en otros tiempos y otros lugares, siendo muchas y la misma.

Mi padre la oyó de un vecino uruguayo, muy mayor y taciturno que había llegado de Montevideo con su esposa varias décadas atrás. La pareja nunca fue de hacer amistades, y se mantuvieron muy distantes de la gente vecina. Llevaron una vida sin licencias: ella dedicada a la casa y casi sin salir de la misma; él evidentemente trabajando en la capital, ya que salía cuando aún era de noche, y regresaba puesto el sol. Los rumores iniciales fueron cediendo con el paso de los años, y ya nadie se interesaba en ellos, como no se interesan en un monumento los habitantes de la ciudad que lo alberga. Sigue leyendo

Céline: El Genio Negro

El domingo 13 de febrero de 2011, en su sección Radar, Página 12 publicó una nota firmada por Eduardo Febbro, titulada “El genio negro”. La nota comenzaba así: “Como todos los años, el gobierno francés dio a conocer la lista de personalidades y hechos culturales que celebrarán a lo largo del año. Pero cuando se supo que el nombre de Louis-Ferdinand Céline estaba en la lista, la reacción fue inmediata: Serge Klarsfeld, figura fundamental en el antinazismo francés, expresó su indignación en nombre de la Asociación de Hijos de los Judíos Deportados desde Francia. Dos días después, el ministro de Cultura, Frédéric Mitterrand, eliminaba a Céline de la lista. Pero eso desató un debate intelectual de los que sólo Francia es capaz: Philippe Sollers acusó “censura”, Frédéric Vitoux (de la Academia Francesa) habló de “stalinismo” y Bernard-Henri Lévy dijo que se debía recordar a “un gran autor que era un completo bastardo”. Acá, la polémica, los panfletos antisemitas de Céline, su lugar en la literatura y las repercusiones alrededor de una sola pregunta: ¿conmemorar o no a quien es considerado, junto a Proust, el mejor escritor francés del siglo XX?” Sigue leyendo

Te deseo

Te deseo primero que ames, y que también seas amado, y que, de no ser así, seas breve en olvidar y no guardes rencor.

Te deseo también que tengas amigos, aunque sean imprudentes, pero que sean valientes y fieles, y que al menos puedas confiar en uno.

Y porque la vida es así, también te deseo enemigos, para que te cuestiones tus propias certezas, y que al menos uno sea justo para que no te sientas demasiado seguro.

Te deseo que seas útil, más no imprescindible, y que en los malos momentos, cuando no quede nada más, esa utilidad sea suficiente para mantenerte erguido.

Igualmente, te deseo que seas tolerante, no con los que se equivocan poco, porque eso es fácil, sino con los que se equivocan mucho e irremediablemente, y que de esa forma sirvas de ejemplo a otros.

Te deseo que siendo joven no madures muy deprisa, y que ya maduro, no pretendas rejuvenecer, y que siendo viejo no desesperes, porque cada edad tiene su placer y su dolor y es necesario dejarlos fluir.

Te deseo también que alguna vez estés triste, así descubrirás que la risa ocasional es buena, que la risa frecuente es vacua y la risa constante es malsana.

Te deseo que descubras que existen, y que te rodean, seres oprimidos e infelices tratados injustamente.

Te deseo que acaricies un perro, alimentes a un pájaro y oigas a un jilguero alzar triunfante su canto matinal, porque por tan poco te sentirás feliz.

Deseo también que plantes una semilla, y la veas crecer, para que descubras la grandeza de la vida en un árbol.

Te deseo, además, que tengas dinero, y que al menos una vez al año lo mires y digas: “Esto es mío”

Sólo para que tengas claro quién es el dueño de quién.

Te deseo que, siendo hombre, tengas una buena mujer, y que siendo mujer, tengas un buen hombre, y que cuando os sintáis exhaustos, dialoguéis con amor para comenzar de nuevo.

Si todas estas cosas llegaran a pasar, no tengo nada más que desearte.

Víctor Hugo
(26/02/1802-París, 22/05/1885)

Poeta, dramaturgo, novelista romántico, considerado uno de los más importantes en lengua francesa. También fue un político e intelectual comprometido e influyente en la historia de su país y de la literatura del siglo XIX. Algunas obras: Odas y baladas, Las hojas de otoño, Las contemplaciones, Los castigos, La leyenda de los siglos, Nuestra Señora de París, Los miserables. Asistieron más de dos millones de personas a la inhumación de sus restos en el Panteón de los ilustres .

Alejandro Korn

El 3 de mayo de 1936, nació en San Vicente, Pcia. de Buenos Aires, Alejandro Korn un médico, psiquiatra, filósofo, reformista maestro y político argentino que falleció el 9 de octubre de 1860 en la ciudad de La Plata.

Alejandro Korn dirigió durante dieciocho años la colonia psiquiátrica en Melchor Romero que lleva su nombre. Fue el primer funcionario universitario en América Latina en ser elegido con el voto estudiantil y está considerado como el iniciador del pensamiento filosófico en la Argentina y como uno de «los cinco sabios» de la ciudad de La Plata, junto a Florentino Ameghino, Juan Vucetich, Almafuerte y Carlos Spegazzini. Sigue leyendo

Baruch Spinoza

Bruma de oro, el occidente alumbra la ventana. El asiduo manuscrito aguarda, ya cargado de infinito. Alguien construye a Dios en la penumbra.

Un hombre engendra a Dios. Es un judío de tristes ojos y de piel cetrina; lo lleva el tiempo como lleva el río una hoja en el agua que declina.

No importa. El hechicero insiste y labra a Dios con geometría delicada; desde su enfermedad, desde su nada.

Sigue erigiendo a Dios con la palabra. El más pródigo amor le fue otorgado, el amor que no espera ser amado.

Jorge Luis Borges

(1899-1989)

La Pena de Muerte

Fui lapidada por adúltera. Mi esposo, que tenía manceba en casa y fuera de ella, arrojó la primera piedra, autorizado por los doctores de la ley y a la vista de mis hijos.

Me arrojaron a los leones por profesar una religión diferente a la del Estado. Fui condenada a la hoguera, culpable de tener tratos con el demonio encarnado en mi pobre cuzco negro, y por ser portadora de un lunar en la espalda, estigma demoníaco.

Fui descuartizado por rebelarme contra la autoridad colonial. Fui condenado a la horca por encabezar una rebelión de siervos hambrientos. Mi señor era el brazo de la Justicia. Sigue leyendo

Discurso de Su Excelencia el Embajador, ante la Asamblea Internacional

“Su Excelencia” (1966) es una película mexicana dirigida por Miguel M. Delgado (Miguel Melitón Delgado Pardavé).El protagonista se llama Lopitos y es interpretado por Cantinflas. El tal Lopitos es un simple burócrata de la embajada de la imaginaria República de Los Cocos, en un país del centro de Europa. Como consecuencia de una serie de golpes de estado, Lopitos termina siendo nombrado como embajador plenipotenciario por un pariente suyo que llega al poder en Los Cocos. El nuevo dignatario enfrentará el conflicto entre los dos grandes bloques del poder: los «verdes» y «colorados» quienes, encabezados por Dolaronia (haciendo alusión a EE. UU.) y Pepeslavia (apuntando a la URSS), necesitan el voto del nuevo emisario en una asamblea internacional para dominar al mundo. Sigue leyendo

Cantinflas

«Mi partido es la Justicia Social.
Mi bandera la igualdad
y tengo como única meta
la felicidad de todos»

Mario Moreno «Cantinflas»

Umberto Eco sostiene que mientras la tragedia es un género de carácter universal, el humor lo es de aplicación local. Como ejemplo de esto, trae a cuento el hecho innegable de que el humor de los anglosajones parece tonto a los pueblos de estirpe latina, mientras que la picaresca del sur de Europa a ellos les resulta incomprensible. Y ni hablar de los chistes chinos en Occidente o del humor mexicano en los países escandinavos. (…) En claro contraste con lo anterior, la muerte de Electra a manos de su hijo, las tribulaciones de Hamlet, los problemas que les acarrean a Madame Bovary y a la Karenina sus adulterios, y los arrepentimientos de un joven ruso por la muerte de una usurera, son de interés universal. Sigue leyendo

Symbolum

Del cantero las andanzas

a la vida se asemejan,

y su esfuerzo es comparable

a los afanes del hombre

sobre la faz de la tierra.

 

El porvenir encubre

Dolores y alegrías.

Paso a paso, marchamos

hacia adelante siempre,

sin que el temor nos rinda.

 

Allá a lo lejos, muéstrase

imponente una cúpula,

sobre la cual, arriba

reposan las estrellas;

y abajo, en paz, las tumbas.

 

Miradla atentos; veréis

cómo erráticos temblores

y hondos, graves sentimientos,

en el pecho de los héroes

se despiertan al momento.

 

Mas no halla temor; que

arriba están llamandonos

las voces de los genios y maestros:

“No perdáis tiempo, mortales,

servid al bien con denuedo”.

 

Aquí, en silencio perenne,

téjense bellas coronas,

que habrán de ceñir las sienes

de quien por el bien labora.

¡Animo, pues, y la obra!

 

Goethe leyó en logia el poema Symbolum con motivo de la iniciación de su hijo Augusto en la logia Amalia

5 de Septiembre 1814