Historia Verídica

«A un señor se le caen al suelo los anteojos, que hacen un ruido terrible al chocar con las baldosas. El señor se agacha afligidísimo porque los cristales de anteojos cuestan muy caros, pero descubre con asombro que por milagro no se le han roto. Ahora este señor se siente profundamente agradecido, y comprende que lo ocurrido vale por una advertencia amistosa, de modo que se encamina a una casa de óptica y adquiere en seguida un estuche de cuero almohadillado doble protección, a fin de curarse en salud. Una hora más tarde se le cae el estuche, y al agacharse sin mayor inquietud descubre que los anteojos se han hecho polvo. A este señor le lleva un rato comprender que los designios de la Providencia son inescrutables, y que en realidad el milagro ha ocurrido ahora»

Julio Cortázar

Hegel

Respecto de todas las ciencias, artes, habilidades y oficios vale la convicción de que para poseerlos se necesita un reiterado esfuerzo de aprendizaje y de ejercicio; y que, si bien todos tienen ojos y dedos, y se les proporciona cuero e instrumentos, no por ello están en condiciones de hacer zapatos.

En lo referente a la filosofía, en cambio, parece ahora dominar el prejuicio de que cualquiera sabe inmediatamente filosofar y apreciar la filosofía porque para ello posee la medida en su razón natural, como si cada uno no poseyera también en su pie la medida del zapato.

Georg Hegel, Phänomenologie des Geistes,
(ed. Hoffmeister, p. 54)

Adolfo Federico: El Rey Que Comió Hasta Morir

Adolf Fredrik (Adolfo Federico en español) de Suecia fue uno de los reyes más polémicos de Suecia. Hijo de Cristián Augusto de Holstein-Gottorp y de Albertina Federica de Baden-Durlach, fue elegido como sucesor al trono el 23 de Junio de 1743 debido a la falta de sucesión del monarca al poder. Fue coronado el 7 de Diciembre de 1751. Su carácter le hizo ser vulnerable a la presión de los partidos políticos y pasó a la historia por ser uno de los monarcas más débiles de Suecia, aunque si algo le hizo único en la historia fue su singular muerte. Sigue leyendo

Sangre, Tinta Y Exilio

“La fuerza más grande de la revolución es la esperanza”

André Malraux

Por esa arbitraria convención por la cual los aniversarios de números redondos son más especialmente recordados, la guerra civil española ha vuelto a la actualidad. Diarios, revistas y la televisión la han analizado desde diversos puntos de vistas. Una guerra que derramó mucha sangre y mucha tinta. Ningún otro acontecimiento político y bélico contemporáneo ha producido tanta bibliografía. En literatura, obras cumbres como “La esperanza” de André Malraux, “¿Por quién doblan las campanas?” de Hemingway, “La forja de un rebelde” de Arturo Barea u “Homenaje a Cataluña” de George Orwell y todo un poemario de las letras castellanas, tanto de españoles como de americanos, de adhesión lírica a la lucha. Fue una guerra civil internacional contra el fascismo. Cincuenta y tres países estuvieron representados en las Brigadas Internacionales, que tenían nombres simbólicos: los estadounidenses en la “Lincoln”, franceses en la “Babeuf”, ingleses en la “Cronwell”, colombianos y venezolanos en la “Bolívar” y argentinos en la “San Martin”. Sigue leyendo

Shakespeare: “Troilo y Crésida” y el ocultismo durante el Renacimiento Inglés

«There are more things in heaven and earth, Horatio, than are dreamt of in your philosophy.»

«Hay más cosas en el cielo y la tierra, Horacio, que las que soñamos con tu filosofía.»
– (1.5.167-8), Hamlet a Horacio

William Shakespeare nació en Stratford-upon-Avon, el 26 de abril de 1564, según el calendario juliano, y falleció en el mismo burgo el 23 de abril según el juliano, lo que equivale al 3 de mayo según el gregoriano, de 1616. Es considerado el escritor más importante en lengua inglesa y uno de los más célebres de la literatura universal. Sobre él mucho se ha escrito acerca su relación con la magia y, en particular, el oscurantismo. El tema del ocultismo aparece insistentemente en la obra del bardo de Stratford upon Avon, y, concretamente en piezas como El mercader de Venecia, Otelo, Macbeth Hamlet, La Tempestad, El rey Lear, Sueño de una noche de verano y Troilo y Crésida. Sigue leyendo

Ley 1420: ALERTA

Por Fernando Finvarb

Año 2018

El 8 de julio se cumplirán 134 años de la promulgación de la Ley 1420 de Enseñanza Libre, Gratuita, Obligatoria y Laica. Una época difícil de nuestro país y del mundo todo, y sin embargo hubieron hombres que pensaban en un futuro y en generaciones por venir.

Cuando se menciona la Ley 1420 asociamos siempre el nombre de Domingo F. Sarmiento y olvidamos recordar a grandes propulsores de la misma como Onésimo Leguizamón y Eduardo Wilde, entre otros, que siendo “conservadores” hicieron gala de su liberalismo filosófico y no económico, que es el que nos lleva a la desigualdad y oscurantismo.

La laicidad lleva implícito un espíritu de independencia, de libertad y de libre pensamiento, enfrentando a los dogmas que deben ser aceptados sin discurrir sobre su propensión al bien.

Quizá alguno esté tentado a discutir si el laicismo es una oposición derivada, al no aceptar lo impuesto, mas, creo que a través de la historia quedó palmariamente demostrado que sólo se puede enaltecer en un pensamiento y acción de pluralidad. Sigue leyendo

Setiembre

De setiembre (o septiembre), dice el diccionario de la R.A.E.: septiembre Tb. setiembre. Del lat. September, bris, der. De septem “siete”. 1.m. Noveno mes del año, que tiene 30 días.

Curioso mes setiembre, cuyo nombre deriva de siete pero es el mes noveno en nuestro gregoriano calendario. Claro que también les pasa a otros: octubre es el número diez y su nombre remite al ocho; los nombres de noviembre, el mes once y diciembre el doce vienen de nueve y diez respectivamente. Esto se debe a que antes de 1582, año en el que el papa Gregorio XIII impusiera la manera que usamos hasta hoy para medir el tiempo habían existido otras algunas muy diferentes. Por ejemplo la historia cuenta de culturas antiguas que utilizaban el calendario lunar como los etruscos que tenían meses basados en la luna llena y el comienzo de los meses solía marcarse con la aparición de la luna nueva. El primer sistema creado para dividir el tiempo en la Antigua Roma fue creado –sostiene la tradición mítica– por quien fuera su primer rey: Rómulo, el hijo de Marte. Este calendario comprendía diez meses lunares, y el equinoccio de primavera se situaba en el primer mes. Entre el fin del último mes y el comienzo del año siguiente había un período que no correspondía a ningún mes, dado que era el periodo en que no había labores agrícolas ni actividad militar. Éste era una especie de «tiempo muerto». El calendario, por tanto, duraba alrededor de 304 días. Sigue leyendo

Instrucciones Para Llorar

Dejando de lado los motivos, atengámonos a la manera correcta de llorar, entendiendo por esto un llanto que no ingrese en el escándalo, ni que insulte a la sonrisa con su paralela y torpe semejanza. El llanto medio u ordinario consiste en una contracción general del rostro y un sonido espasmódico acompañado de lágrimas y mocos, estos últimos al final, pues el llanto se acaba en el momento en que uno se suena enérgicamente. Para llorar, dirija la imaginación hacia usted mismo, y si esto le resulta imposible por haber contraído el hábito de creer en el mundo exterior, piense en un pato cubierto de hormigas o en esos golfos del estrecho de Magallanes en los que no entra nadie, nunca. Llegado el llanto, se tapará con decoro el rostro usando ambas manos con la palma hacia adentro. Los niños llorarán con la manga del saco contra la cara, y de preferencia en un rincón del cuarto. Duración media del llanto, tres minutos.

Julio Cortázar

Un Aguafuerte Porteña

El condenado camina como un pato. Los pies aherrojados con una barra de hierro a las esposas que amarran las manos. Atraviesa la franja de adoquinado rústico. Algunos espectadores se ríen. ¿Zoncera? ¿Nerviosidad? ¡Quién sabe! El reo se sienta reposadamente en el banquillo. Apoya la espalda y saca pecho. Mira arriba. Luego se inclina y parece, con las manos abandonadas entre las rodillas abiertas, un hombre que cuida el fuego mientras se calienta agua para tomar el mate. Permanece así cuatro segundos. Un suboficial le cruza una soga al pecho, para que cuando los proyectiles lo maten no ruede por tierra. Di Giovanni gira la cabeza de derecha a izquierda y se deja amarrar. Ha formado el blanco pelotón fusilero. El suboficial quiere vendar al condenado. Éste grita: “Venda no”. Sigue leyendo

Una Nota De Ricardo Piglia

Mientras estaba escribiendo el Finnegans Wake era su hija, Lucía Joyce, a quien él escuchaba con mucho interés. Lucía terminó psicótica, murió internada en una clínica suiza en 1982, Joyce nunca quiso admitir que su hija estaba enferma y trataba de impulsarla a realizar actividades diversas. Una de las cosas que hacía Lucía era escribir.

Joyce la impulsaba a escribir textos y Lucía escribía, pero ella estaba cada vez más en situaciones difíciles, hasta que por fin le recomendaron que fuera a verlo a Jung. Ellos estaban viviendo en Suiza y Jung había escrito un texto sobre el Ulises. Joyce fue a verlo para plantearle el tema de su hija, y le dijo a Jung: Sigue leyendo