Charlotte Salomon

16 de abril de 1917 – 10 de octubre de 1943

(vivió veintiséis años)

Cuando tenía dieciséis años, los nazis llegaron al poder, y aunque existían cuotas para limitar el acceso de estudiante judíos a determinadas escuelas, logró ser aceptada en la Academia de Bellas Artes, en el Berlín de 1936, para estudiar pintura. Dos años más tarde, la presión de las políticas antisemitas del gobierno alemán hizo que su inscripción fuese anulada y se le retirase un premio. En noviembre de 1938, después de “la Noche de los cristales rotos” a su padre, el Dr. Albert Salomon, un eminente científico héroe de la 1ra. Guerra Mundial y notable investigador en el empleo de los Rayos X para prevenir el cáncer de mama, le prohibieron practicar la medicina, y fue internado por un breve tiempo en el campo de Sachsenhausen. Sus abuelos ya se habían exiliado a Italia, y desde allí se trasladaron a Villefranche-sur-Mer, al Sur de Francia. Una situación insostenible que llevó a su familia a tomar la decisión de abandonar Alemania. El Dr. Salomon y su esposa y madrastra de Charlotte, la notable contralto Paula Lindberg, se alojaron en Holanda y sus abuelos lo hicieron en el Sur de Francia. La relación con sus abuelos no fue fácil, la depresión que sufría su abuela se agudizó, y tras el estallido de la 2ª Guerra Mundial en septiembre de 1939, ésta intentó suicidarse. Fracasó en ese intento, pero en la primavera acabaría consiguiéndolo. Fue entonces cuando su abuelo decidió confiarle el oscuro secreto que se cernía sobre su familia materna, y la verdadera razón del fallecimiento de su madre. A la niña Charlotte le había mentido diciéndole que su madre había muerto de gripe. Siete miembros de su familia se habían suicidado, su tía Charlotte, la tía y el tío de su madre, su prima, su abuela, su bisabuela y su propia madre. Esta revelación causó una fuerte impresión en Charlotte, sacudió su vida y le hizo tomar una determinación. Rodeada, de guerra, de muerte, de locura, decidió volcar su vida en la pintura. Así nace «¿Vida o teatro?» / «Leaben? oder Thether?: Ein Singspiel», una serie de pinturas autobiográficas que incluyen setecientas sesenta y nueve obras individuales que pintó entre 1940 y 1943. Esta obra es mucho más que simples pinturas, Charlotte las acompañaba con poesía, textos, monólogos, conversaciones e incluso referencias musicales de autores como Mozart o Mahler. En 1942 la Riviera francesa fue ocupada por el ejército italiano que no era tan cruel en el trato con los judíos. En esos tiempos Charlotte conoció a Alexander Nagler, otro refugiado alemán, también judío del que se enamoró. Regresaron a Villafranche, dónde se casaron y Charlotte quedó embarazada. Hicieron oficial su matrimonio en el ayuntamiento de Niza el 17 de junio de 1943; pero los Italianos se rindieron ante los aliados y el ejército alemán ocupó la Costa Azul. Allí enviaron al capitán de la SS Alois Brunner para intensificar la búsqueda de refugiados judíos. Se preparaba un rescate a gran escala de refugiados. Entre ellos, lo más probable es que estuviesen Charlotte y Alexander. Sin embargo, Brunner los detuvo antes de que se llevase a cabo. El 24 de septiembre de 1943, fueron enviados al centro de procesamiento de Drancy cerca de París. Y el 7 de octubre de 1943, partieron en el tren nº60 sin saber hacia dónde eran enviados, viajando durante tres días hasta llegar a su destino final: Auschwitz. Hombres y mujeres fueron separados, Alexander destinado a trabajos dentro del campo y ella, como era costumbre con las embarazadas, llevada a las terribles cámaras de gas apenas llegó. Fue asesinada el 10 de octubre de 1943. Después de varias peripecias y un hermoso gesto filantrópico, la obra de Charlotte pudo ser recuperada y desde 1971 está alojada en el Museo Histórico Judío de Amsterdam.

Sophie Scholl

9 de mayo de 1921 – 22 de febrero de 1943

(vivió veintiún años)

Estudiante de biología y filosofía en la Universidad de Múnich. Su nombre está inscrito en el Walhalla de los alemanes ilustres. Perteneció al movimiento de Resistencia Rosa Blanca​. Estaba en la universidad repartiendo volantes contra Hitler y su gobernó cuando un conserje, miembro del partido Nazi, cerró las puertas del edificio y llamó a la Gestapo. Fue detenida junto con su hermano Hans y otro de sus compañeros llamado Christoph Probst. Los Scholl y Probst comparecieron ante el tribunal, el 22 de febrero de 1943. Roland Freisler, Juez Supremo del Tribunal del Pueblo o Volksgerichtshof de Alemania, les acusó de traición y fueron condenados a morir en la guillotina ese mismo día. Sus últimas palabras, justo antes de ser llevada a la guillotina, fueron: «Sus cabezas caerán también».

Lepa Svetozara Radić

19 de diciembre de 1925 – febrero de 1943

(vivió diecisiete años)

Fue una miembro de los Partisanos yugoslavos durante la Segunda Guerra Mundial en Yugoslavia que recibió póstumamente la Orden del Héroe del Pueblo el 20 de diciembre de 1951, por su papel en el movimiento de resistencia contra las potencias del Eje. Este hecho, la convirtió en el destinatario más joven hasta el momento. Ella fue ejecutada en febrero de 1943 por disparar contra las tropas alemanas durante la Segunda Guerra Mundial. Mientras sus captores le ataban la soga al cuello, le ofrecieron una salida de la horca si revelaba las identidades de sus camaradas y líderes. Ella respondió que no era una traidora y que se revelarían cuando vengasen su muerte.

Olga Benario Prestes

12 de febrero de 1908 — 23 de abril de 1942

(vivió treinta y tres años)

Nació en Baviera donde ingresó a la Liga Juvenil Comunista de Alemania en 1923. Perseguida por los nazis huyó para refugiarse en la Unión Soviética. Desde allí viajó a Brasil en 1934, por determinación de la Internacional Comunista, para apoyar al Partido Comunista de Brasil en la preparación de la revolución. Fue enviada desde Leningrado, junto con Luís Carlos Prestes, se convirtió después en su compañera y tuvo con él una hija, llamada Anita Leocádia Prestes. En 1936 la detuvo la policía brasileña y aunque estaba embarazada, fue entregada por Getúlio Vargas al régimen de la Alemania nazi. Fue encarcelada primero por la Gestapo en la prisión de mujeres de Barnimstrasse, donde nació su hija, que por ser considerada brasileña, pudo ser reclamada por su abuela. Olga fue transferida al campo de concentración de Lichtenburg y luego al de Ravensbruck. En febrero de 1942 Olga fue enviada al campo de exterminio de Bernburg, donde murió en una cámara de gas. En la última carta que Olga le escribió a Carlos Prestes y a su hija se despidediciendo: «He luchado por lo justo, por lo bueno y por lo mejor del mundo… Quiero que me entiendan bien: prepararme para la muerte no significa que me rinda, sino saber hacerle frente cuando llegue».

Mariana Pineda Muñoz

(1804 – 1831)

Toda maquinación en el interior del reino para actos de rebeldía contra mi autoridad soberana o suscitar conmociones populares que lleguen a manifestarse por actos preparatorios de su ejecución, será castigada en los autores y cómplices con la pena de muerte.

Fernando VII

(Art. 7mo. del decreto del 1 de octubre de 1830)

En 1927 Federico García Lorca estrenó su obra en verso “Mariana Pineda”. El poeta y dramaturgo granadino la escribió entre 1923 y 1925; vale decir a poco menos de un siglo de la ejecución de Mariana de Pineda Muñoz, mártir de la resistencia a la restauración absolutista en España.

Federico Jiménez Losantos periodista, escritor y locutor español, editor y colaborador del diario digital Libertad Digital y director y colaborador de la revista La Ilustración Liberal; escribió este artículo titulado: 

MARIANA PINEDA. La libertad en el cadalso” Sigue leyendo

Hiparquía de Maronea, la cínica

ANTÍSTENES (*)

10) Murió de enfermedad, al tiempo que llegando a él Diógenes, le dijo: ¿Necesitas de un amigo? Había entrado ya antes con un puñal, y diciendo Antístenes: ¿Quién me librará de estos males?, respondió Diógenes mostrando el puñal: Éste. A lo cual replicó Antístenes: De los males digo, no de la vida. Parece que el deseo de vivir le hacía sufrir la enfermedad con mayor resignación. Mis versos para él son los siguientes:

Fuiste, Antístenes, perro
con tanta propiedad mientras viviste,
que mordiste a los hombres,
si con los dientes no, con las palabras.
De tísica moriste; y dirá alguno:
¿Pues cómo? ¿No era fuerza
que otro lo condujera a los infiernos?”

(*) Diógenes Laercio (Siglo III d.C.)  “Vidas, opiniones y sentencias de los filósofos más ilustres”. Libro VI, La escuela cínica. Primera parte. Sigue leyendo

8 de marzo

En 1910, a propuesta de Clara Zetkin, la II Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas reunida en Copenhague, a la que asistieron más de cien mujeres procedentes de diecisiete países, proclamó al ocho de marzo como el Día Internacional de la Mujer. La propuesta fue respaldada unánimemente por la conferencia. El objetivo era promover la igualdad de derechos, incluyendo el sufragio para las mujeres. ​

En AlemaniaAustriaDinamarca y Suiza, como consecuencia de la decisión adoptada en Copenhague el año anterior, el Día Internacional de la Mujer se celebró por primera vez el 19 de marzo de 1911. En mítines a los que asistieron más de un millón de personas exigieron para las mujeres el derecho de voto y el de ocupar cargos públicos, el derecho al trabajo, a la formación profesional y a la no discriminación laboral. ​​ Sigue leyendo

El Simbolismo Masonico del Libro de la Selva

Como es de vuestro conocimiento, Rudyard Kipling era un entusiasta miembro de la Masonería, iniciado en la India y propagador de la filosofía de esta sociedad secreta a través de sus libros. En la obra “Kim” hay varias alusiones a la Hermandad, una de ellas revelando que el propio Kim sería destinado a un orfanatorio masónico, ya que el padre de éste había pertenecido a dicha cofradía.

Uno de sus poemas más célebres (“Mother Lodge” en castellano “Madre Logia”) revela algunos aspectos de su vieja logia, donde el propio Kipling tenía la responsabilidad de ejercer uno de los tres cargos principales de una tenida masónica. Sigue leyendo

La Matrona de Efeso

En Éfeso había una matrona con tal fama de honesta que incluso, desde países vecinos, las mujeres venían a conocerla. Cuando perdió a su esposo, no se contentó con acompañarlo tras el cortejo fúnebre, con la cabellera despeinada y golpeándose el pecho desnudo ante los ojos de todos, como era costumbre popular, sino que fue con su difunto esposo hasta su tumba y, luego de depositarlo en el hipogeo, se consagró a velar el cuerpo y a llorarlo día y noche. Sus padres y familiares no pudieron apartarla de su aflicción y de su intento de morir por hambre. Hasta los magistrados dejaron de intentarlo al verse rechazados por ella.

Todos lloraban como si ya hubiera muerto a aquella mujer que daba ejemplo sin igual, consumiéndose desde hacía ya cinco días sin probar bocado. La acompañaba una sirvienta muy fiel que compartía su llanto y que, cuando comenzaba a apagarse, renovaba la llama de la lamparilla que alumbraba el sepulcro. En la ciudad sólo se hablaba de la abnegación de esta mujer, y hombres de toda condición social la ponían como ejemplo único de castidad y amor conyugal. Sigue leyendo

El Comerciante

Sin duda algunas personas se compadecen de mí, pero no me doy cuenta. Mi pequeño negocio me llena de preocupaciones, me hace doler la frente y las sienes, adentro, sin ofrecerme a cambio perspectivas de alivio, porque mi negocio es pequeño. Debo preparar las cosas con anticipación, durante horas, vigilar la memoria del empleado, evitar de antemano sus temibles errores, y durante una temporada prever la moda de la temporada próxima, no entre las personas de mi relación, sino entre inescrutables campesinos. Mi dinero está en manos desconocidas; las finanzas me son incomprensibles; no adivino las desgracias que pueden sobrevenirles; ¡cómo hacer para evitarlas! Tal vez unos se han vuelto pródigos, y ofrecen una fiesta en un restaurante y otros se demoran un momento en esa misma fiesta, antes de huir a América. Sigue leyendo